¡No!
¿Otro ritual? ¿Otra invocación de las fuerzas invisibles
para que se manifiesten en el mundo visible? ¿Qué tiene eso
que ver con el mundo en que vivimos hoy en día? Los jóvenes
salen de la universidad y no encuentran trabajo. Los mayores
llegan a la jubilación sin dinero para nada. Los adultos no tienen
tiempo para soñar; se pasan desde las ocho de la mañana
hasta las cinco de la tarde luchando para mantener a su familia,
pagar el colegio de sus hijos, afrontando lo que todos conocemos
con el nombre de «dura realidad».
Sin Rumbo - Where The Streets Have No Name (Acoustic Cover) (por sinrumbovideo)
La vida son ironías en forma de capicúa. Y más tarde o más temprano, todo vuelve a un punto inicial, como un dibujo en forma de perverso lazo. La meta se parece al punto de partida, y lo del medio es sólo un camino que sirve para que, al final, comprendamos el inicio.
Te daré un ejemplo. El…
Sin padres a los que desafiar, rompemos las reglas que nos creamos para nosotros mismos, nos cogemos rabietas cuando las cosas no salen como queremos, nos contamos secretos con nuestros mejores amigos en la oscuridad, buscamos consuelo donde podamos encontrarlo y soñamos, en contra de toda lógica, en contra de toda experiencia… como los niños nunca dejamos de soñar.
La que solía caminar por las calles pensando en lo pequeña que era. Pero que con un paso que ella daba, enloquecían. Con dos, se encaprichaban. Y con tres, lo más probable era que se enamoraran. Ella era de las de noches amargas y caladas largas. Hasta que un día se fue, desapareció entre el humo de la ciudad y el tráfico de los coches. Y se llevó con ella todo lo que la rodeaba, su risa, su sonrisa y también aquel vaivén de caderas. Y adiós a tus planes de tardes con ella recorriendo las calles de la ciudad, y de noches quemando carreteras, entre sorbos de tequila y canciones a todo volúmen que parecían hablar de los dos. Haz de todo un presente en el que tres segundos sea una caricia, un minuto un beso, y dos susurros, un te quiero. Un pasado en el que eterno fuese ‘para siempre’ y la palabra nunca no entrase dentro del vocabulario. Y un futuro en el que os bebieseis a sorbitos este presenteque por ese entonces será pasado. Llévatela contigo y llena historias de noches de locuras y escribe aquella canción que duraba lo mismo que tres caricias, dos besos y un te quiero. Pero dile que vuelva, hazla volver. Y sino, regálale una sonrisa, seguro que le gusta.
—Pero si no la conozco.
—Claro que la conoces. Desde siempre, en tus sueños.
| — | Amélie. (via janale) |
Memoria de alas, restos de olas, las manos vacías. Que no pasa nada, que el aire se acaba, que han muerto las ganas. Cómo en un viejo sueño, quiero correr y no puedo.
| — | (via mariavega) |

